Reflexiones

Reflexiones de un Charlatán

Parafraseando aquello de que solo un paso separa lo sublime de lo ridículo, procuraré no dar el que separa al historiador del “viejo macaneador”. Probablemente no lo logre.

Siendo infinitas las formas de interpretar los acontecimientos, tampoco es posible tratarlos con la precisión matemática de las ciencias exactas (si es que las hay). Solo obtendremos descripciones aproximadas; híbridas de literatura, tradición oral y subjetividad. (y ¿Por qué no? Un sutil espacio reservado para la joda).

Pero intuyo que todos estos “saberes”, humanamente imperfectos, son preferibles al silencio y al olvido. Son también la única chance de muchos seres que “ya fueron”, para perdurar aunque sea fugazmente, en el recuerdo de “los que aún son”, y quizás dejar alguna enseñanza.

Convencido que el conocimiento humano es una construcción colectiva, suelo eximirme de citar fuentes, bibliografías, derechos de autor y otros engorros; porque estos relatos no traen intenciones de lucro, ni pretensiones de méritos. Sólo tratan de devolver al río del conocimiento colectivo, el agua que circunstancialmente hemos tomado de ese mismo río, como depositarios transitorios.

Como narrador me siento gratificado, creyendo que alguien leerá mis relatos, pero les dejo un reaseguro: ¡No leerlos! Yo, al contrario que el tango, tomo, pero no obligo.
Me asumo como charlatán impenitente. Era la culminación lógica, de quien durante más de setenta años, fue un atento auditor de sus semejantes.

Porque antes fui el muchachito pueblero, que escuchaba en los fogones de las estancias a los viejos reseros y carreros.

También aquel joven tan criticado por perder horas, escuchando en los boliches confidencias de paisanos alcoholizados.

Quien solía sentarse entre las viejas, en un baile o un velorio, a “tirarles la lengua” de secretos que ellas sabían.

Aquel que dejaba la pesca promisoria, al borde de un arroyo, para atender la charla de un insólito “nutriero”, que le podía enseñar hidrografía al mismísimo Instituto Geográfico, pues no había río o laguna donde no hubiera tendido sus trampas.

El que escuchó y grabó en su memoria, coplas, milongas, “recitados”, adivinanzas, cuentos de aparecidos en los campamentos de los cosecheros, mineros y otros trabajadores, por todo el país, mezclando el sudor de igual a igual en las tareas y conviviendo en sus diversidades, sus penas y sus luchas sociales.

Indígenas de pampas, cordilleras, selvas, patagonias y chacos, me hicieron depositario de viejos saberes que a pocos transmiten.

He oído confidencias espontáneas de parias, extranjeros, partidarios, linyeras, mujeres golpeadas por la vida, artistas bohemios, excéntricos, aventureros, audaces delincuentes, huérfanos y enfermos dolientes.

Tuvieron mi audición predicadores de las más dispares religiones, polémicas ideológicas, filosóficas, científicas, económicas.

Inmigrantes de cualquier parte me contaron costumbres, vida de sus países, relatos de batallas de la 1º, de la 2º y otras guerras, rebeliones y represiones.

Oí discursos de candidatos, sermones de prelados, arengas de militares, lecciones de maestros, conferencias de profesores, propagandas de rematadores, consejos de higiene, de salud, de moral.

Exhortaciones a hacer, dejar de hacer, producir, consumir, invertir, abstenerse, gastar, ahorrar, broncearse y evitar el sol, oír propaganda incitándome a reventar tomando gaseosas.

Todo lo aguanté, y no fue al pedo. ¡Al fin llegó el desquite!

¡Ahora soy yo el autor de las peroratas! ¡Que la suerte los proteja!

3 thoughts on “Reflexiones

  1. UN SALUDO MUY GRANDE, ME DIVIERTO MUCHO LEYENDO ESTAS HISTORIAS Y LE AGRADEZCO A USTED POR TENER LA VOLUNTAD DE PONERLAS EN UN BLOG Y NO DEJAR QUE SE PIERDAN

  2. Que tal, llegue al blog curioseando unas fotos de la vieja estacion Alzaga, y la verdad, me llevo un gratisimo momento, con estos relatos. Muchas gracias.

  3. estimado sr Furlani.

    Me resulta indispensable que sus experiencias, anecdotas historias pero sobre todo su formacion militante no queden en el recuerdo popular como cuentos agradables de un viejo trabajador de antes. considero que es de suma urgencia que se organice un trabajo de formacion y trasvasamiento politico hacia las nuevas generaciones con el objetivo de formar cuadros politicos militantes del sector obrero rural. Caso contrario perderemos ese capital social logrado con tanto esfuerzo suyo y del conjunto de los trabajadores
    formo parte de CANPO (corriente agraria nacional y popular) y lo invito a organizar esta formacion de cuadros cuando usted disponga en forma conjunta.
    mi sincero respeto militante. saludos juan castro

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