La escuela que llegó en carreta

El centenario de la escuela que llegó en carreta

Al Centenario de la escuela que llegó en carreta.

A los que no venían a “hacerse” la América, sino a hacerla.

… Y al “Abuelo Chiquitito”, pequeño gigante que supo trasmitir la herencia hispana sin ser españolizante. Por eso a sus hijos los llamó Argentina, América, Amor… porque él sabía que la forma de ser español en la Argentina era ser gaucho.

1.888 – 1988

“En otras naciones el extranjero se mantiene aparte, formando colonia, y sus hijos sueñan a todas horas con la patria de los padres, como un lugar paradisíaco. En Argentina el inmigrante se hace del país a los pocos meses, siente orgullo por sus grandezas, y sus hijos, al pasar por la escuela, son argentinos para siempre, allá donde vayan.

La Argentina es un  mar, y la emigración es la lluvia que se vuelca en él. Sean como sean el color y el sabor de los raudales que caen de lo alto, se desvanecen inmediatamente al confundirse con la gran masa que los recibe. Ciertas emigraciones considerables, como la española y la italiana, pueden compararse tal vez con esos ríos caudalosos que al desembocar en el Océano lo tiñen con su color y le comunican su dulzura, en un amplio circuito. Pero la nación argentina ya hemos dicho es semejante al mar, y por impetuosas que sean las corrientes inmigratorias, terminan perdiéndose en su seno, como la irrupción de los ríos acaba por disolverse en la inmensidad azul.

Argentina tiene a su disposición, en perpetuo funcionamiento, un crisol que funde las distintas razas que llegan a ella, extrayendo de esta amalgama colosal un pueblo de vibrante patriotismo. Este crisol es la escuela. Todos los grandes hombres de la Argentina se han preocupado de la escuela, no sólo por entusiasmo educacional, sino por deber patriótico.”

Al cumplirse este año el centenario de la radicación en el hoy Partido de Adolfo Gonzales Chaves de los maestros rurales don Francisco González Merino y doña Doraciana Del Campo, y de su hijo don Gilberto González Del Campo, he creído que este sencillo acontecimiento familiar fuera quizás útil darlo a conocimiento público, por lo que discretamente pueda relacionarse con la historia regional.

Y no habiendo aún logrado establecer documentadamente el mes y día de su llegada sino solamente el año 1888 encontré adecuado elegir el día del aniversario de nuestro Partido para fechar este modesto trabajo en el que les rindo, en nombre de sus numerosos descendientes argentinos, emocionado recuerdo.

Uno de sus bisnietos Osvaldo Furlani
22 de Agosto de 1988

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