El Pescado Castigado

Con respecto al plano que levantó el agrimensor don Joaquín V. Parejas, es de notar que está demarcado el “Camino a la Bahía Blanca”, que venía de la sierra de La Tinta, trazado sobre la milenaria “rastrillada de los Tehuelches”.

También consigna el topónimo “Laguna de las Toscas”, que se conserva hasta el presente. Y sobre el arroyo, en el ángulo norte de la tierra concedida a J. Pereyra, ha graficado el agrimensor en forma casi imperceptible (lo constaté con lupa) el signo cartográfico que señala la presencia de un pequeño monte.

Sería una de las únicas muestras de flora arbórea natural en nuestro partido (la otra es el ejemplar de Currumamuel que está en el arroyo Cristiano Muerto).

Hace pocos años, cuando aún solía andar por los campos, ya había observado que todavía nacían ejemplares de tala, sembrados por los pájaros, cerca de los alambrados de las calles de esta zona, descendientes sin duda de los del viejo plano.

Los adjudicatarios por el Estado, en enfiteusis de esas tierras, recibieron cada uno más o menos cinco leguas de fondo por dos leguas de frente al Pescado Castigado, según deduzco por la escala del plano de Parejas, “en leguas de la provincia”.

A juzgar por los apellidos, los beneficiados son de la clase acomodada porteña: Rivadavia, Ocampo, Pasos, Perichón, M. Pereyra y J. Pereyra.
La enorme extensión que resta, figura como “valdío” o “campos del estado”.

Para eso, diez años atrás, traicionando tratados y actuando alevosamente, el gobernador Martín Rodríguez, expulsó tras heroica resistencia a los legítimos habitantes naturales.

Estos, basados en el addmapú (leyes y ciencias de los antepasados) sostenían al respecto: “la tierra no es del hombre. El hombre es de la tierra.”

Explicación sobre el mismo plano del Sr. José María Prado

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