Ch’averias

Acamparon en una quinta cercana al pueblo, por la “laguna de Patas Largas”, que el Partido Radical había arrendado por dos días de pastoreo, para las tropillas. También les mandarían comida y bebida en abundancia, diciéndoles que no se desparramaran por el Pueblo, pues la policía, dominada por los conservadores, podría detenerlos para que no votaran.

Y llegó el día esperado… hermoso día de verano tardío de marzo.

Los mozos a media mañana, dirigidos por los viejos se encaminaron al Comité Radical donde debían esperar hasta después del asado del mediodía en que llegaría Don Porfirio con las libretas, para ir a votar, y después mandar a reemplazar a los dos que se quedaron en la quinta con él, cuidando la caballada.

Partió temprano Don Fernando, a llevar al “Ruso” en el automóvil al pueblo, para que votara .. en las municipales en la mesa de extranjeros pues él le había tramitado la inscripción.

Apenas partió Don Fernando con el “Ruso”, Don Porfirio fue a buscar a la chacra a la madre y a la hija, quedando escondidas en la casa, habitación del Juez, donde las esperaba el muchacho, y se quedó el tío, guardando la jardinera en uno de los galpones.

En el comité conservador, los lugartenientes de Don Fernando retuvieron al “Ruso”, no dejándolo votar temprano y volverse como quería, diciéndole que después del asado saldrían por tandas del Comité por pedido de Don Fernando, y sus pedidos “son órdenes”.

Como el agricultor, a quien maldito lo que le importaban los comicios, seguía insistiendo, le dieron su cédula para que fuera a votar solo, pero si pasaba algo no se hacían responsables. Votó sin inconvenientes, y a pocas cuadras de la mesa de extranjeros lo llevó detenido el comisario (conservador). Ante su protesta de que él era de la gente de Don Fernando, el funcionario le dijo que cuando terminara la elección, consultaría a Don Fernando, mientras debía permanecer en la cocina de la guardia, donde podía churrasquear y matear con la tropa (abundantemente provista por gentileza política), que se conformara porque si seguía protestando lo metería al calabozo.

Cercano el mediodía, en el comité radical, cunde la alarma, porque al no traer las libretas, los azuleros no podían ir a votar.

Mandan a la quinta varios dirigentes. Pero allí solo están los dos caballerizos, que informan que Don Porfirio salió en la Villalonga para el comité a llevar las libretas, hace unas horas.

Lo buscan los radicales por todo el pueblo y no aparece.

Alguien informa que se vio el carruaje en el corralón de la Comisaría.

Va un grupo de “Caracterizados Vecinos” a hablar con el comisario.

Este los recibe amablemente, les dice que no sabe nada, hasta los hace pasar a ver el corralón y los calabozos, y para corroborar su prescindencia les muestra que el único detenido es un hombre de Don Fernando, que estaba “perturbando el acto eleccionario” y él mismo lo trajo preventivamente a la Comisaría, porque el individuo ya había sufragado; sinó no hubiera podido detenerlo en día de elecciones.

Realizaría averiguaciones de paradero y los tendría informados.

Otro informante dice que creyó ver al carromato en el camino a la estancia de Don Fernando. Entonces empiezan a alborotarse fingidamente los pampas y encabezados por los viejos, piden armas para ir a atacar la estancia del Juez y algunos radicales exaltados los apoyan y se ofrecen a ir con ellos.

Tiene que intervenir enérgicamente Don Domingo para calmar los ánimos y hacerlos desistir del asalto a la estancia de su hermano. Les dijo que era imposible la intervención de Fernando, que temprano habían cambiado un saludo de cortesía en ocasión que se cruzaron cuando traía al “Ruso” a votar.

En estos vaivenes llegó la hora del cierre del acto electoral, sin que votaran los azuleros.

Don Domingo, para descomprimir el ambiente, les propuso que se podían marchar a sus pagos, y que sólo quedaran algunos, que él se comprometía a encontrar a Don Porfirio sano y salvo.

La gente no se quiso marchar y decidieron esperar en la quinta hasta la mañana siguiente.

Se les llevó abundante asado y bebida, y hasta un par de músicos para tenerlos entretenidos.

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