No había fotos, pero estaba Carlos Morel

Su obra no acusa influencia de aquellos grandes pintores que fueron sus contemporáneos, sólo hace recordar por momentos a Goya.

Fue nuestro primer pintor de paisajes, marinas y batallas. Y también el primero que compone telas con numerosos personajes. Como retratista nadie lo aventajó, descollando igualmente en el arte litográfico y en el de la miniatura.”

Payada en una pulpería

Payada en una pulpería

Y doy fin con otros juicios de Matienzo.

“En sus “Usos y costumbres del Río de la Plata” afina sus recursos técnicos, sin afectar la frescura y naturalidad que siempre caracterizó su obra. Es más, pocas veces se habrá alcanzado a infundir tanto calor humano como el que comunican aquellas lavanderas, pasteleras, soldados, paisanos, damas y caballeros principales, que aparecen por primera vez en sus apuntes costumbristas.

Peones Troperos

Peones Troperos

Juzguémosle en lo que fue y con relación al tiempo y lugar en que fue, y la objetividad del análisis nos pondrá en presencia de un muy alto valor humano cuya autenticidad de artista, trasmitida en su obra y en su vida, lo constituye en un ejemplo de permanente vigencia, y le asigna un lugar entre quienes en una u otra medida han concurrido a hacer honroso el nombre argentinos.

Cuando llegó la muerte a los 81 años, en septiembre de 1894, silenciosa y leve, como fue su vivir, al dejar la tierra, no dejó adherencias materiales.

De quien sólo se había vinculado a ella por los lazos de su alto y noble espíritu quedaron, único testimonio de su paso, algunos cuadros, su paleta y su fina caja de pinturas, devocionalmente conservadas por los de su sangre, y donadas luego al museo de Quilmes”.

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